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La cirugía íntima femenina comprende una serie de procedimientos quirúrgicos cuyo objetivo primordial es mejorar la funcionalidad y el aspecto de los genitales femeninos. Los que se realizan con más frecuencia son: labioplastia (reducción de labios menores y aumento de labios mayores), vaginoplastia, estrechamiento vaginal o rejuvenecimiento vaginal e himenoplastia. Son cirugías ambulatorias de corta duración realizadas bajo anestesia local con o sin sedación, por lo que la paciente intervenida se irá a su casa en el mismo día.

Reducción de labios menores o ninfoplastia:

Consiste en la reducción del tejido sobrante de los labios menores vaginales. Esta cirugía persigue corregir la simetría, longitud, forma y grosor de los labios menores para remodelar el aspecto externo de la vulva.

Aumento de labios mayores:

Esta técnica quirúrgica se basa en aumentar el volumen y grosor de los labios mayores mediante la infiltración de ácido hialurónico o de la propia grasa de la paciente.

El paso de los años, los múltiples partos, la existencia de malformaciones o disfunciones previas de los genitales femeninos son motivos más que suficientes para que una mujer decida someterse a este tipo de cirugía. Estos factores pueden provocar en la mujer problemas de incontinencia urinaria, relaciones sexuales no satisfactorias debido al ensanchamiento del canal vaginal y un aspecto poco estético de los genitales. El objetivo de esta técnica quirúrgica es estrechar y rejuvenecer la vagina mediante la mejora del tono muscular, el control y la elasticidad del canal vaginal. Para ello el cirujano plástico Joaquín Pérez-Guisado Rosa realizará un cierre de la musculatura vaginal mediante sutura reabsorbible y retirará el sobrante de tejido existente.

Es una cirugía cuyo objetivo es “recuperar la virginidad”. En función del tiempo transcurrido desde la rotura del himen y cómo se encuentran los restos de este himen, se aplicará una técnica quirúrgica u otra. Si el tiempo transcurrido es corto y los restos de éste son suficientes, la reconstrucción se realizará suturando el mismo. En caso contrario, se procederá a crear un “nuevo himen” a partir de la mucosa vaginal.

Es una intervención quirúrgica que permite extraer el exceso de la piel localizada en los labios mayores y menores de la vulva. El hecho de que haya piel sobrante en la zona íntima genera incomodidad en las mujeres cuando entrenan, mantienen relaciones sexuales o realizan otras actividades cotidianas. En general, este problema está originado por la edad y el sobrepeso, entre otros.

Respecto al procedimiento, nuestra doctora nos explica que «el lifting genital consiste en crear una incisión para luego eliminar el exceso de piel y tensar la misma, con el objetivo de crear una apariencia funcional y armoniosa».

La liposucción de pubis consiste en la reducción del exceso de acumulo graso de esta zona mediante liposucción.

Se realiza cuando observamos exceso de piel flácida, a consecuencia del envejecimiento o de adelgazamientos importantes. Esta técnica consiste en resecar la piel tensando la zona.

Es la combinación de varios tratamientos que permiten devolver la funcionalidad de la vagina y la salud íntima. Así nos lo destaca nuestra especialista: «el rejuvenecimiento genital global consiste en combinar todas las técnicas aquí presentes en un solo tratamiento de varias sesiones«.

En cualquier caso, es importante que nuestros especialistas evalúen cada caso, ya que existen otras problemáticas que afectan a a la salud vaginal, y que pueden necesitar otros procedimientos para obtener una solución.

Preguntas frecuentes cirugía íntima femenina

  • Himenoplastia: usted deberá esperar 4-6 semanas tras la intervención con el objetivo de verificar que la zona intervenida ha quedado correctamente.
  • Ninfoplastia o reducción de labios menores: 4 semanas.
  • Aumento de labios mayores: 1-2 semanas.
  • Vaginoplastia o estrechamiento vaginal: 6-8 semanas.
Definitivamente no, la paciente podrá tener molestias debido a la inflamación y a la aparición de un posible sangrado pero con la medicación y los consejos pautados por nuestros médicos especialistas el postoperatorio terminará siendo muy llevadero.
El sangrado normalmente será similar al que tuvo la paciente cuando la desvirgaron por primera vez, aunque hay que tener muy en cuenta que se puede perder la virginidad sin sangrado alguno.
No recomendamos utilizar tampones hasta después de que la paciente haya vuelto a perder la virginidad de nuevo.
Las complicaciones son mínimas y se dan en casos muy aislados. Tras la intervención puede aparecer sangrado, inflamación, infección o dehiscencia de la sutura. Si usted sigue las indicaciones de nuestros médicos especialistas, la posibilidad de sufrir alguna de ellas serán muy remotas.
A las 48 horas tras la intervención, sino es un trabajo muy físico.
Por lo general, tienen que ver con estados temporales como la lactancia, embarazo, menstruación, infección o herida de la zona a intervenir.
Lo ideal es operarse a partir de los 16-20 años, ya que hasta esa edad el aspecto de los genitales puede cambiar.